Al pie de la Sierra Madre Oriental, en la región sur central del estado de Coahuila, se encuentra el fértil Valle de Parras, región que alberga los viñedos y bodegas de Casa Madero.

El clima es semidesértico con variaciones de temperatura muy favorables para el desarrollo de la vid; que la cercanía de la Sierra Madre Oriental y la altitud de 1,505 metros sobre el nivel del mar influyen en el microclima templado de este valle.

Los inviernos son fríos y bien definidos, con temperaturas que oscilan entre -2°C por la noche hasta 15°C durante el día. Los veranos son soleados y con variaciones térmicas por el día de 25 a 30°C y por la noche de 18 a 20°C. Esta constancia en temperaturas permite que la maduración de la vid sea paulatina y completa.

El tipo de suelo es arcilloso calcáreo, con una precipitación baja de 300 mm al año y un clima seco que favorece el desarrollo de viñedos sanos, libres de enfermedades fungosas. El Valle de Parras es bendecido por su abundante agua de manantial, producto de la lluvia captada y pacientemente filtrada por la Sierra Madre Oriental. Esta agua es distribuida por de riego por goteo, aéreo y subterráneo para abastecer a nuestros viñedos.

Desde 1986 “El Valle de Parras” cuenta con Apelación de Origen, siendo la primera zona vinícola reconocida en México ante la Organización Internacional de la Viña y el Vino, la Comunidad Económica Europea y el Gobierno de México. Adicionalmente, Casa Madero es de las pocas empresas vinícolas que produce sus propias parras en viveros propios, mediante la aplicación de los principios de genética biológica, de tal manera que hoy se cuenta con parras de selección clonal que ofrecen los mejores aromas y sabores de cada variedad, lo cual resulta en mejores vinos.

Entre las variedades de uva cultivadas para vino tinto se encuentran Cabernet Sauvignon, Merlot, Shiraz y Tempranillo. Para vino blanco se cultivan las variedades de Chardonnay, Chenin Blanc, Semillon y Colombard.